miércoles, julio 04, 2007
martes, julio 03, 2007
Félix de Azúa
“Esta característica de singularidad hace que toda investigación amorosa le
parezca a uno MUY PERSONAL, irrepetible y llena de originalidades (que, vistas
desde fuera, son aplastantemente vulgares) y sorpresas (sólo para quien las
sufre, pues los demás las ven venir de lejos); en definitiva, toda investigación
amorosa puede contarse como si fuera ÚNICA cuando en realidad es de una
ordinariez que hace girar la cara. Así por ejemplo, la dialéctica de los celos
(...) produce siempre una sensación de novedad mundial, por mucho que nada haya
variado en ella desde las cuevas de Altamira. Así también, las rupturas
dramáticas (...) parecen aportar siempre nuevos datos a lo que de puro y simple
no admite ni el añadido de un acento circunflejo.”
Historia de un idiota contada por él mismo.
Félix de Azúa.
Cuando la importancia desde fuera es nula por ser un hecho común en la vida de todas y cada una de las personas podemos decidir la importancia de lo que sentimos a nuestro antojo. La dificultad, y lo admirable, radica en saber dónde está el límite, siempre con la conciencia de que los sentimientos son algo que nunca se puede, dicho coloquialmente, echar en cara.
-He vuelto-
lunes, abril 16, 2007
Blas de Otero
Un mundo como un árbol desgajado.
Una generación desarraigada.
Unos hombres sin más destino que
apuntalar las ruinas.
Rompe el mar
en el mar, como un himen inmenso,
mecen los árboles el silencio verde,
las estrellas crepitan, yo las oigo.
Sólo el hombre está solo. Es que se sabe
vivo y mortal. Es que se siente huir
-ese río del tiempo hacia la muerte-.
Es que quiere quedar. Seguir siguiendo,
subir, a contra muerte, hasta lo eterno.
Le da miedo mirar. Cierra los ojos
para dormir el sueño de los vivos.
Pero la muerte, desde dentro, ve.
Pero la muerte, desde dentro, vela.
Pero la muerte, desde dentro, mata.
...El mar -la mar-, como un himen inmenso,
los árboles moviendo el verde aire,
la nieve en llamas de la luz en vilo...
miércoles, abril 11, 2007
Sensaciones II
martes, abril 03, 2007
Virginia Woolf
Julio Cortázar
sábado, marzo 10, 2007
...

Deja de soplar pestañas y desear que lo que más quieres ocurra.
Deja de pedir a los demás que den pasos por ti.
Deja de decirme lo que quieres hacer.
Deja de decir que es imposible.
No me hables de lo duro que es el mundo.
No me hables de lo que no puedes hacer.
Déjalo.
¿Esperar a qué?
Si no quieres, vale. Pero si quieres, sigue queriendo hasta el final.
