sábado, diciembre 02, 2006

El oso Yogui



Hace unos días me habló mi hermana de un nuevo anuncio de Asturias en el cual aparecen Yogui y Bubu recorriendo la geografía asturiana. El anuncio es divertido, ingenioso y a la gente, en general, le gusta.



Mi hermana también me comentó que hablaron de él en las noticias, admirándolo y llenándolo de halagos, un anuncio encantador.

El caso es que en la noticia anterior se trataba el actualísimo tema de lo perdidos que estamos los jóvenes y nuestro excesivo consumo de alcohol, entre otros. Se critica a los jóvenes y al botellón de todas las formas posibles. Nadie niega que el alcohol es perjudicial para la salud, sí, es un hecho y no se puede decir que esté mal intentar conseguir que se reduzca el consumo. También es un hecho que se bebe mucho, pero no solo los jóvenes. Y ahí está el problema, parece que solo se ve esa parte de la realidad, solo se habla de nosotros. Y la gran paradoja es que tras esta noticia se comentó, favorablemente, el anuncio de Yogui y Bubu.

El caso es que nadie parece advertir que en este anuncio aparece Yogui bebiendo sidra. ¡Yogui! Sí, ese oso entrañable que roba la merienda a los turistas en Yellowstone Park, ese oso que los niños ven en la televisión, en los cómics... aparece bebiendo sidra, y nadie dice nada. ¿Acaso la sidra no tiene alcohol? ¿O es que por formar parte de la identidad cultural de una región es menos perjudicial que el kalimotxo (por ejemplo)?

Se que quien me esté leyendo ahora mismo pensará que estoy sacando las cosas de quicio. Pero es que realmente estos temas me queman. Se dice que los jóvenes bebemos por culpa de estar desinformados. Y no es así. Así que habrá otros factores que influyan en nuestro comportamiento.

Cuando de pequeña iba por la calle con mi madre me horrorizaba ver a esos grupos de gente bebiendo en la calle, borrachos, vomitando, gritando...me agarraba a su mano lo más fuerte posible y me preguntaba por qué hacían eso. He crecido viendo campañas publicitarias que me informan sobre lo perjudicial del alcohol, me han dado charlas en el colegio, estoy totalmente informada y sin embargo, sigo bebiendo.

Así que el problema no es la desinformación, pero si pueden ser todos aquellos pequeños detalles que influyen en nosotros sin apenas darnos cuenta. Yo no me agarraba fuerte a la mano de mi madre cuando al entrar en un bar con sus amigos se tomanan unas copas, o unos chupitos después de comer, entre risas, pasaándolo bien. Tampoco al ver a un grupo de "paisanos" viendo el fútbol con su jarra de cerveza delante, ni al ver a mi familia bebiendo champán en Navidades. Son comportamientos que no se critican, que se consideran absolutamente normales. Y por supuesto, estoy segura de que ningún niño se agarrará a la mano de su madre al ver a Yogui bebiendo sidra. Sin embargo, si Yogui sigue bebiendo puede emborracharse. Pero de eso, parece que no se da cuenta nadie.

Lo triste es que detrás de todo esto está el dinero, como siempre. ¿La Ley Antibotellón es por nuestra salud o por molestar a los vecinos? No, desde luego. Seguramente estén temblando pensando en la cantidad de dinero que tendrán que gastar en Sanidad o que quizá se está gastando ya actualmente por culpa de los problemas derivados del consumo de alcohol. De manera que la solución es buscar una situación intermedia para no gastar demasiado en eso pero seguir ganando dinero gracias a los impuestos. Algo muy similar a lo que se hizo con el tabaco. Criticamos a los jóvenes, intentamos que beban menos, pero no a los adultos, de manera que el alcohol no se convierta en algo horrible sino simplemente malo. Así los niños que ahora ven en la tele a Yogui y a Bubú en un futuro sabrán que el alcohol es dañino pero beberán de todas formas porque siempre han visto el alcohol como algo normal en sus vidas, sin embargo, al no poder beber en la calle, cada cubata les saldrá unas cuatro veces más caro, de manera que beberán menos porque su paga semanal no dará para más.

Perfecto, se sigue consumiendo alcohol, de manera que las ganancias superan a las pérdidas por culpa de aquellos que ocupan una cama en el hospital a causa de un excesivo consumo de alcohol. Finalemente sí que se consigue que la gente beba menos, pero no de la manera más adecuada.

Me encanta lo coherente que es este mundo. Y lo más bonito de todo es que mi vida para todo aquel que tiene poder equivale a un fajo de billetes, quizá menos. En fin.

Aquí tienen el maravilloso anuncio de Asturias, Paraíso Natural. ¡Disfrútenlo!





2 comentarios:

frozen dijo...

Yo soy de los que opina que la juventud de hoy en dia bebe demasiado, pero no es algo aislado a la juventud, y no es la de hoy en día, en españa se bebe demasiado, es independiente de la edad. Y el alcohol esta demasiado aceptado e incluso ensalzado, como de hecho pasa en ese anuncio. En españa es el único pais en el cual hay cultura de botellón (que yo sepa) y es que semos asin.

Yo creo que la ley antibotellon es necesaria, ya no por evitar que los jovenes beban, porque eso van a seguir haciendolo, sino porque el botellón atenta frente al derecho a la tranquilidad nocturna de mucha gente y donde hay un botellón parece que ha pasado un huracán. Además, la juventud en general no teine conciencia ni respeto ninguno, mi madre meconto hace poco un caso de un pueblo de aqui de JAen, (andujar) en el cual los jovenes iban a hacer botellon ENFRENTE DEL TANOTORIO!!! Sinceramente, a mi se me caería la cara de verguenza yendo luego a exigir que nos dejen hacer botellón porque somos responsables conscientes y respetuosos.

frozen dijo...

Por cierto, ese anuncio me parece penoso, me pone de los nervios, independientemente de la sidra.